¿A dónde se fueron las playas blancas?

isla grande donde se fue la playaLas imágenes satélite de 2009 (arriba) y 2016 (abajo) muestran la pérdida completa de la hermosa y valiosa lengua de arena blanca en Isla Grande.

Llegué a Panamá por primera vez en 1998. En esta época era un joven estudiante y me atraía y fascinaba la vida marina en ambos lados del istmo. Era mi primera vez en las Américas y toda era una aventura. Sobreviví a tres cosas: a una disentería en Bocas del Toro, al atropello por un taxista en la ciudad de Panamá y a la caída de un coco sobre mi cabeza en Isla Grande, Provincia de Colón. Salí del país prometiendo nunca volver. Pero, como dije al principio, Panamá goza de una extraordinaria vida marina que cautiva al primer contacto con ella. No hace falta decir que ahora hace ya 16 años que vivo en Panamá con mi familia panameña.

En esa primera visita a Isla Grande, en la zona llamada Costa Arriba, me encontré con una exquisita extensión o lengua de arena blanca que iba desde la esquina suroeste de la isla a más de 150 metros hacia mar adentro. En esta época, buceé con una dinastía de peces brillantes; en la noche dormí sobre las blancas y suaves arenas de la playa, que imaginaba como una gran cama de harina. Hoy día, la playa se ha ido y no hay peces. ¿Qué ocurrió?

La erosión de la playa es un proceso natural que ha ocurrido durante miles de años, en donde la arena es arrastrada por la acción de la lluvia o las olas, y es reemplazada por arena nueva, algunas veces más, algunas veces menos, por lo que la playa cambia de forma. Entonces, ¿por qué las arenas no regresaron a Isla Grande?

La respuesta es bastante interesante y algo desconcertante. Resulta que la suave harina blanca que nos encanta en nuestros pies en realidad está hecha de pequeños pedazos de coral que fueron comidos y luego defecados por animales como los peces loro. Sí! Las playas blancas del Caribe están hechas de excremento de peces. Algunos científicos han estimado que un solo pez loro puede producir una increíble tonelada de arena en un año. ¿Cómo lo midieron?, no les pregunté!

Por consiguiente, cuando se eliminan los peces loro del arrecife por la sobrepesca, llega un momento en que la arena erosionada es mayor que la arena que se forma, y la playa desaparece rápidamente. No más peces, no más playa. Agregue a eso el impacto de la contaminación y el calentamiento global sobre los corales, y tendremos una receta perfecta para el desastre.

El resultado no solo se muestra en imágenes de satélite, sino también en los recuerdos de quienes alguna vez disfrutaron de estas playas espectaculares. Las personas en las comunidades costeras desde Bocas del Toro hasta los Cayos de Guna Yala, están viendo desaparecer sus playas de arena blanca.

¿Cómo lo detenemos? En papel es sencillo: mejorar la salud de los corales y aumentar el número de peces loro; y las playas volverán. En la práctica, podemos buscar historias de éxito en otros lugares del caribe. En Punta Cana, República Dominicana, conocen el valor económico de sus playas de arenas blancas. Estimaron que con cada metro de playa perdida, el país pierde más de 300,000 dólares en ingresos del turismo cada año (Wielgus et al. 2010). En Punta Cana establecieron zonas dónde estaba prohibido pescar que permitieron la recuperación del pez loro y en consecuencia de los arrecifes. También, emprendieron una fuerte campaña para cultivar nuevos corales donde anteriormente existían. Es un modelo que tiene sentido desde el punto de vista comercial y podría aplicarse en cualquier parte del mundo si cuenta con una iniciativa correcta y regulada. Las playas de Panamá son un tesoro nacional que vale muchos millones de dólares en turismo. Son una protección frente al aumento del nivel del mar y a las tormentas como el infrecuente, pero mortal, huracán Otto. Brindan refugio a la vida marina y alimentan a las comunidades locales. Pero más que esto, se suman inexorablemente a la calidad de vida a todos.

Al saber cómo se forman estas playas podemos entender mejor porque se están perdiendo. Eso nos ayuda a tomar decisiones más efectivas que traerán de vuelta las hermosas playas del Caribe, para así apoyar la economía futura de las comunidades locales y el disfrute de todos.

Building Bridges

As the debate on the age of the Isthmus of Panama matures we respond to an eLetter.

Taken from Science Advances

8 November 2016

We thank Erkens and Hoorn for their constructive comments. Like us, they believe that collaboration between biologists, geologists and paleontologists focusing on data and analyses is required to unravel the history of the Isthmus of Panama. We agree with Erkens and Hoorn that the Continue reading

Historical records reveal that Caribbean coral reefs grow faster with more parrotfishes

screen-shot-2017-02-08-at-23-23-27Caribbean coral reefs have transformed into algal-dominated habitats over recent decades, but the mechanisms of change are unresolved due to a lack of quantitative ecological data before large-scale human impacts. To understand the role of reduced herbivory in recent coral declines, we produce a high-resolution 3,000 year record of reef Continue reading

New opportunities in the O’Dea lab

We are looking for three new interns/fellows to join the O’Dea lab. For more information download the flyers here: opportunities in the O’Dea lab

Project 1 (one position). Interoceanic differences in energy flow. Position open now, send CV and cover letter to odeaa@si.edu.

Project 2 (two positions). The ecological, life history and environmental differences between Holocene and modern Caribbean coral reef fish assemblages using fossil otoliths. To apply follow directions on the flyer.

Natural History of the Isthmus of Panama

Felix Rodriguez and I just published a compendium of papers in Spanish for students and non-scientists in Latin America. The book is called “Historia natural del Istmo de Panama” and features a suite of papers covering different topics from the geology of the Isthmus to the future of fishing along both coasts of Panama. The book will be on sale across the Isthmus. Let me know if you wish to purchase a copy.

My contribution can be downloaded here: Historia natural de los mares panameñosbook-HistoriaNat-mod

Form and life habit in cupuladriids

Since the late Mesozoic, several bryozoan groups have occupied unstable soft-sediment habitats by adopting a free-living and motile mode of life. Today, the free-living bryozoans often dominate epibenthic faunal communities in these expansive habitats, yet their biology and ecology remain poorly understood. This study examines their unique mode of life by exploring the relationship between form and function in the free-living Cupuladriidae of tropical America. Click on the image for the pdf of the paper.

Hairy colony coloured

Upwelling in the Tropical Eastern Pacific

Most people think Panama has two seas – the Caribbean and the Pacific. In fact it has three and they are each very distinct. This paper presents detailed hydrological measurements from the two seas along the Pacific coast of Panama: the Gulf of Panama and the Gulf of Chiriqui, and characterizes the environmental differences between them. Click on the image for the pdf of the paper.

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